Escúchame, no soy Responsive. Bueno, nadie es perfecto

Tabla de contenido

Cuando empezaste con esto de las páginas web, hace ya algunos años, el teléfono móvil que lo estaba petando no tenía conexión a Internet. Sí, probablemente sería el Nokia 3310 o algún Motorola, que con un poco de suerte todavía seguirán funcionando si lo tienes en un cajón. ¿Y qué tiene que ver todo esto con las páginas o el diseño web? Muy sencillo, en el año 2000 había que acceder a Internet si o sí mediante un ordenador.

No había dispositivos móviles, ni nada que de momento se le pareciera. Tú tenías tu página y se veía igual en un portátil Olivetti, sí, los había, que en un Mac G3 de colorines. Indudablemente, eso era una ventaja.

Pero la tecnología va bastante más rápida de lo que piensas, y en cuestión de muy poco tiempo comenzaron a desarrollarse los teléfonos con conexión a Internet, que luego dieron paso a los smartphones o teléfonos inteligentes. Por el año 2008, hablamos de España, se comenzaron a popularizar estos dispositivos, se había abierto una nueva ventana de acceso a la información. Sí, eso de tener Internet en el móvil, pero introducir la URL de una página y verla en condiciones era otra cosa. Acertar en un menú era una mezcla entre puntería y suerte, todo ello acrecentado con el tamaño estándar de las pantallas de los teléfonos, de 3,5 pulgadas.

Quedaba mucho trabajo por hacer, el de adaptar el diseño web a cualquier dispositivo. A esto se le llama ser responsive, que tu web se vea igual de bien en un ordenador que en un teléfono.

Deberías de saber que es más de las tres cuartas partes del tráfico web se realiza mediante dispositivos móviles, hay personas que no encienden un ordenador así los maten, con su teléfono se bastan.

Y a ellas, bueno, a todas, hay que darles una respuesta para que su experiencia sea similar que es la que tiene quien estar delante de una pantalla más grande. Hacer una página web responsiva no es ningún tipo de capricho, es una prioridad que debes tener en cuenta para satisfacer la demanda de todos tus clientes. ¿Cuántas veces te he dicho que quien no encuentre lo que desee lo va a ir a buscar a la competencia? Pues eso, el concepto responsive podríamos traducirlo como “adaptado”, y es muy importante por todo esto que te voy a decir.

La noche me confunde: responsive o first mobile

Algunas agencias de diseño no utilizan el término responsive, si no first mobile. Te lo comento para que no te confundas, ambos términos son sinónimos. Pero como en esto del mundo digital lo que mola es cuanto más palabras en inglés mejor. No te rayes con ese aspecto, quizás la agencia que utilice first mobile tenga los precios algo más elevados, ojo, esto no es una norma. Pero es que, desgraciadamente, todavía hay mucho analfabeto digital que está dispuesto a que se la metan doblada por algo que no tiene razón de ser. Como siempre, compara precios.

Si no eres responsive te vas a comer los mocos

Además de verdad, debes invertir en conseguir que tu página sea totalmente adaptada a los dispositivos móviles, que los menús no bailen, que no se pierdan los enlaces y que aquello parezca lo que es, una página web que funcione.

Otro de los problemas frecuentes de una página no responsiva es que se muestra tal y como es para dispositivos de escritorio. Sí, estéticamente estará muy bonita, porque es la misma que la que ves desde tu ordenador. Pero interactuar con ella es toda una tortura, sí o sí tendrás que ampliar algunas zonas para poder leer el contenido o pinchar en un enlace.

Piensa en toda esa gente que ves por la calle con el teléfono en la mano, o la que está sentada en una terraza o en el banco de un parque consultando Internet desde su móvil. Generalmente, cuando encuentran un contenido que les agrada, lo comparten en redes sociales. Es decir, están haciendo un boca a boca que se antoja como algo muy beneficioso. Si este contenido compartido es visitado por personas desde sus teléfonos móviles y es totalmente responsive, el usuario permanecerá bastante tiempo navegando si le interesa. Es decir, el porcentaje de rebote aumentará. Cuanto más tiempo pase alguien navegando por tu página web, mucho mejor para ti, sobre todo si te dedicas a vender algún producto o servicio.

Cuando la experiencia de navegar por una web responsive es positiva, la visitaremos con más frecuencia desde nuestro teléfono móvil o nuestra tablet, que es lo que tenemos a mano siempre. Recuerda eso que te he dicho, muchas personas es que ya no tienen ni ordenador, o lo utilizan para tareas de otro tipo, por ejemplo, editar un texto o ver una película, pero no para visitar otro tipo de páginas como podría ser la tuya.

¿Cómo sé si mi web es responsive?

Muy sencillo, entrando desde tu propio teléfono. Pero eso resulta también un inconveniente, puede que en tu dispositivo se vea bien, pero en el otro usuario la experiencia no sea la misma. No te preocupes, hay una herramienta de Google gratuita que te permite conocer si tu página está adaptada a dispositivos móviles, y en caso de tener fallos, cuáles son aquellos que debes abordar con máxima urgencia.

No solo te proporciona esta información, sino que en pantalla te muestra una previsualización de cómo se muestra esa web en un dispositivo móvil. Esta página se llama Prueba de optimización para móviles y puedes acceder a ella desde este enlace. Su funcionamiento es muy simple, en la caja de búsqueda mete el enlace de la página que deseas consultar, y tras unos segundos de carga y de análisis te ofrece un resultado fiable.

Si aparece todo en verde, esa página está totalmente adaptada para teléfonos móviles. Si por el contrario, es de color rojo, hay que comenzar a corregir todas las cagadas de diseño web que están jodiendo la marrana. De todas maneras, también puede ocurrir que la página aparezca como adaptada para dispositivos móviles, pero surja algún problema de carga. En este caso se indica con el típico triángulo amarillo de advertencia. Los de Google son muy listos y te dicen además qué es lo que está fallando y generando ese problema, lo más habitual es que la página se muestra bien, pero se haya cargado parcialmente. Fíjate si es tu caso y ponte manos a la obra.

Quiero que mi página sea vea bien en el móvil

Toca ponerse manos a la obra y trabajar. Hablando de trabajo, tendrás más de la cuenta, eso es buena señal, y no puedes ponerte a investigar cómo narices hacer que tu página sea responsive. No te preocupes, me voy a encargar de que se acaben esos problemas. Y es que hay muchos diseñadores que piensan que, si la versión de escritorio se ve bien en el móvil, ya se ha cumplido con el concepto responsive.

Pero nada más alejado de la realidad, adaptar una web a un dispositivo móvil es hacer que no tengas que sufrir a la hora de visitarla y que se muestre de una manera diferente, más accesible y adaptada a la propia idiosincrasia de la pantalla.

Reconócelo, más de una vez has estado haciendo scroll como un pánfilo en la pantalla de tu móvil y aquello no tenía fin. Eso dista mucho de ser responsive, y en Órbita Creativa hacemos el trabajo bien, para que no haya ningún tipo de inconveniente y no te entren ganas de salir huyendo de allí.

Créeme, la imagen que se proporciona con una web no responsive es muy mala, ya que afecta directamente a la experiencia del usuario. Es una pena hacer que tus clientes se vayan por qué no hayas conseguido solucionar este aspecto del diseño web.

Respuesta a las 4 decisiones que debes tomar para no arruinar tu web

Suscríbete para recibir las respuestas por email

Cuenta, cuenta
¿En que te puedo ayudar?